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Mostrando entradas de junio, 2016

El insólito pez que vive bajo el desierto

En la región de Otjozondjupa, en Namibia, bajo el desierto del Kalahari y a 46 km al norte de Grootfontein, se encuentra el lago subterráneo no glacial más grande del mundo, con dos hectáreas de extensión. Fue descubierto en 1986 por la Asociación Espeleológica Sudafricana, que la nombró "Aliento de dragón" por el azote de humedad que se recibe en su entrada. A 100 metros de la superficie, con una temperatura estable, ausencia de luz solar y poco movimiento del agua que levante los sedimentos, proporciona las condiciones ideales para que viva aquí un pez que no se encuentra en ningún otro lugar: el siluro cavernícola dorado.

El hombre que podía oír a las personas antes de que hablaran

Para los habituales al juego online, podría incluso llamársele "el hombre con lag". La falta de sincronización entre la visión y la audición es un problema real. Ver la televisión, oír los sonidos del exterior o una simple charla se ve afectada, ya que la desincronización no solo se aplica hacia los demás, sino hacia uno mismo. Es decir, al sufrir este trastorno oiríamos nuestra voz a un ritmo distinto al que nos veríamos mover los labios.

El hombre globo que no podía defecar

Algo que siempre fascina de la medicina son los casos raros, los que superan los límites de lo que creíamos posible. Como espectadores de un museo de los horrores o un circo de monstruos, observamos lo que escapa a nuestro entendimiento.  Ese interés impulsó los circos de fenómenos y, aunque perdieron su popularidad, el interés persiste, solo que ahora no deshumaniza a quien es diferente.

El "hombre globo" o la "bolsa de viento" nació con normalidad, sin mostrar nada anómalo hasta los 18 meses. exceptuando un gran abdomen, irregularidades intestinales y estreñimiento. Conforme crecía, también lo hacía el tamaño de su abdomen y su estreñimiento. A los 16 su colon podía pasar un mes sin exhibir movimiento y a los 20 se exhibió en un Dime Museum(1) con los nombres con los que empecé este párrafo.

La falsa fractura por un puñetazo

A veces se pretende hacer pasar como una fractura causada por una caída lo que realmente ha sido producido por un puñetazo. Para el afectado, en ambos casos duele en la mano. Con esto se intenta evitar que se emita un parte médico de lesiones. Es algo que puede suceder, por ejemplo, tras en una pelea en una discoteca. El problema es que, como en otras tantas cosas, el profesional de la salud que examine la lesión y, especialmente, la radiografía, sabe cuando miente el paciente. Esto es algo que se cumple también cuando el paciente remite dolor en pruebas sencillas que no son específicas para su condición, o, al contrario, no mostrando dolor cuando debería hacerlo.

¿Ver la televisión de cerca te deja ciego?

Cuando eramos pequeños seguro que escuchaste eso de "No te pegues tanto al televisor que te vas a quedar ciego". Obedecer era cuestión de cada uno, pero al menos era algo con más lógica que pensar en los negritos de África cuando no se quiere comer en vez de enviarles la comida. Ahora con bastantes más años es hora de preguntarse si tenía sentido la frase, más cuando las televisiones han cambiado tanto.

¿Qué efectos tiene la hemiplejía en el esqueleto?

Hace unos días la curiosidad me hacía vagar entre varios temas de interés. Relacionándolos, me surgió esta pregunta: Si desenterráramos un cuerpo en el que solo quedan los huesos, ¿podríamos determinar el sufrimiento de hemiplejía? Por supuesto deberíamos deshacernos de las ideas exageradas de CSI y derivados, por la que todas las pruebas son evidentes, los análisis son sencillos, instantáneos y de alcance solo limitado por el guión y todo el mundo sabe de todo.

¿Los amputados necesitan comer menos?

Las necesidades calóricas no son las mismas para todos. El peso, la edad, la altura o el estado físico influyen en la cantidad diaria recomendable que requerimos. Por ejemplo, alguien más alto tiene más tejidos que nutrir, por lo es lógico que tenga que consumir más que una persona proporcionalmente más pequeña. Siguiendo este razonamiento, una persona amputada debería consumir menos calorías, o quizás no.

¿Por qué el café da ganas de cagar?

Sí, lo sé, "cagar" no es un término muy elegante y podría haber escogido multitud de alternativas (Defecar, excretar, evacuar, deponer, así como tantos otros), pero resulta el más reconocible. Al fin y al cabo, ¿quién no se ha hecho esta pregunta con estas mismas palabras? Desde luego, la ciencia la ha contemplado y presentado una respuesta. Es una situación que no todos han experimentados, ni siquiera la totalidad de bebedores de café, pero quien lo ha notado conoce perfectamente la sensación.

Es un fenómeno que no va mucho más allá de lo que sugiere el título: cuando se bebe café, al poco tiempo se produce una sensación que incita a ir al baño. Si lo conoces de primera mano, el trayecto al retrete es tu rutina, parte de tu día a día. Te tomas tu café y sabes que la sensación no tardará en llegar, aunque no sepas por qué.

Un "termómetro" en tu cabeza: el reflejo vestíbulo-ocular

Seguro que muchos de pequeños habéis dado vueltas y más vueltas y, al parar, el mundo no dejaba de girar, aunque vosotros ya lo hubieseis hecho. Entonces intentaríamos explicarlo de forma ilógica o lo veríamos con tal normalidad que lo aceptaríamos sin más. ¿Pero acaso no te mereces una explicación? ¿Es que tus ojos, incapaces de frenar, seguían girando por su cuenta? Pues, a esta última, sí y no. Sí se mueven de forma involuntaria, pero no como un trompo dentro de sus cuencas.

No todos somos iguales por dentro

Aprendemos que tenemos 206 huesos y 650 músculos en nuestro cuerpo y asumimos que todos somos iguales por dentro. Sin embargo, no es tan sencillo. Ambos datos pueden fluctuar, siendo el número de huesos el más estable. Al fin y al cabo, si fuera normal que alguien tuviera un tercer fémur o escápula, se apreciaría con facilidad. No obstante, aunque muchos de los huesos supernumerarios son pequeños, eso no excluye que los de mayor tamaño no puedan aumentar en número.

¿Qué es una contractura?

Posiblemente hayas oído varios nombres para referirse a ellas, como contracturas o nudos, e incluso podrías tener un ligero entendimiento de cómo van, qué lo causa y qué produce. Cuando queremos darle un nombre más técnico los llamamos contracturas musculares, aportándole un "apellido" y señalando dónde se localizan. Así, por ejemplo, decimos que tenemos una contractura muscular en los hombros o las lumbares producida por cargar demasiado el músculo. La explicación nunca precisa más.

Es algo que creo que necesita una explicación clara y para ello hay que ir paso a paso. Si nos interesamos en hacer una búsqueda en una base de datos como Pubmed o ScienceDirect, veremos que usando el término contractura o derivados no encontramos ningún resultado, o al menos uno que se refiera a lo que popularmente se entiende como contractura. Esto se debe a que el nombre que reciben las contracturas en el entorno sanitario son puntos gatillo o trigger, a veces expresados como puntos gatillo …

¿La vitamina C es buena para el resfriado?

Cada invierno, cuando se nota el frío, una de las recomendaciones más comunes es tomar vitamina C para evitar el resfriado. Lo normal es tomar zumo de naranjas, la fuente de vitamina C por excelencia. No porque sea la que más tenga, sino porque es la más conocida. Es curioso que se anime a tomarlo rápido para que no pierda las vitaminas, lo que es un mito. Esta es una recomendación que se recuerda todos los años como una tradición. Quizás porque es fácil de seguir y no requiere mucho esfuerzo, además de que si te gustan las naranjas, tienes una excusa para comértelas. ¿Pero qué tiene de cierto? ¿Sirve para prevenir o también es útil para cuando ya estás resfriado?

Las personas que ven el tiempo

Algunas personas poseen sinestesia, siendo capaces de vincular involuntariamente sensaciones captadas por distintos sentidos. En la literatura, la sinestesia es una figura retórica que hace exactamente lo mismo. Así, por ejemplo se asocia un color con un olor o sonido. Las personas sinestésicas viven esta figura retórica de forma constante y natural, aunque no todas de la misma manera. Hay quienes asocian colores a números o letras, otros quienes relacionan sonidos con colores, o la pronunciación de una palabra con el gusto. Ahora se ha descubierto que la sinestesia también permite ver el tiempo.