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El hombre que construyó la cámara más grande del mundo

Fotografía tras el terremoto de San Francisco en 1906
Fotografía aérea de San Francisco tras el terremoto de 1906
En 1899, La Compañía Ferroviaria de Chicago y Alton había construido el que llamaron "el tren más espléndido del mundo", pero ahora querían hacerle una foto. Llamaron al fotógrafo chicagüense George R. Lawrence, quien sugirió que haría la fotografía más grande del mundo. Para lograrlo, necesitaría construir la cámara más grande del mundo.

Era una declaración audaz, pero el eslogan del estudio de Lawrence era "Lo hasta ahora imposible en la fotografía es nuestra especialidad". Si alguien podía hacerlo, era él. En 1888, a los 20 años, Lawrence ya tenía fama de inventor. Había construido un sistema de telegrafía, construido una pistola en su propia forja y estaba fascinado por la construcción de dispositivos para facilitar las tareas domésticas que incluían una lavadora rudimentaria.

En 1891, abrió el estudio fotográfico de Chicago. A pesar de tener pocos conocimientos de química, comenzó a experimentar con la fotografía con flash. Sin intimidarse por los accidentes y accidentes que le quemaron el pelo, cejas y bigote, finalmente desarrolló una fórmula para un polvo de flash que daba más luz con menos humo, ganándose el apodo de Flashlight Lawrence.

Se convirtió en un especialista en la fotografía de banquetes, usando una cámara panorámica y situando el polvo de flash en hasta 350 puntos en la habitación, disparados simultáneamente por una única carga eléctrica. Lawrence también fue pionero en la fotografía aérea, primero desde torres altas y luego desde una jaula colgada de un globo, una empresa que casi lo mató cuando la jaula se descolgó a 60 metros de altura, cayendo en picado, solo siendo detenido por los cables de telefonía.


Tras el accidente, del que escapó ileso, Lawrence hizo fotografías aéreas usando una cámara unida a una cometa o, a veces, una cadena de cometas. Con esta técnica, fotografió las ruinas de San Francisco tras el terremoto de 1906. Obtuvo $15000 de las ventas de la fotografía por el mundo. Sin duda, Lawrence era un tipo especial de fotógrafo, algo que no dudaban en la Compañía Ferroviaria de Chicago y Alton, cuando lo llamaron para fotografiar su tren.

Todas las ventanas eran del mismo tamaño, forma y estilo. Cada vagón tenía el mismo tamaño, longitud y altura. El ténder estaba construido para tener la misma altura que los vagones tras él. Lo llamaron The Alton Limited y conectaba Chicago a San Luis. Con su interés en la fotografía panorámica, inicialmente Lawrence pensó en tomar varias fotografías y unirlas durante el proceso de impresión. Sin embargo, la compañía ferroviaria, habiendo construido el tren perfecto, no quería una fotografía imperfecta donde se vieran las uniones entre estas.

Así que Lawrence propuso construir una enorme cámara para fotografiar en una sola placa de vidrio de 1,37x2,44 metros, mayor que cualquier otra placa fotografía jamás expuesta. La cámara se llamaría el Mammoth (Mamut). Consiguió la aprobación. En esta época, las cámaras se fabricaban mayoritariamente de madera y usaban pocos rollos de película. En vez de eso, las imágenes se tomaban en una placa de cristal, que se cargaba en la cámara y se disparaba una sola vez.

Para elaborar la cámara, Lawrence acudió a J.A. Anderson en CHicago. La compañía ya estaba haciendo cámaras de estudio de madera  tan solo tres años antes, hicieron la cámara de fuelle Anderson, que casi pudo haber sido un modelo en miniatura para la Mammoth. Este diseño presentaba un panel para la lente al frente, unida por fuelles la pantalla de vidrio trasera, que se movía sobre raíles para enfocar el objetivo. La imagen primero se enfocaba en la pantalla y luego se situaba en posición al portablacas para la exposición. Lawrence necesitaba una versión más grande de un diseño similar.

La Mammoth se hizo en la fábrica de Anderson usando madera de cerezo. Tenía dos pantallas de enfoque de celuloide que se movían hacia adelante y atrás como puertas deslizantes. El lecho de la cámara medía 6 metros y estaba apoyado en cuatro vigas de cerezo de 5x15 centímetros. Los fuelles se movían en los raíles con ruedas de acero en cuatro secciones (dos cuadradas y dos con forma de cono) y estaban hechos de goma con la rigidez de cada pliegue mantenida por un listón de madera de 1,27 cm. Dos revestimiendos de lona en su interior lo aislaban de la luz. Se usaron más de 152 metros de madera y 151 litros de cemento solo para hacer los fuelles.

Cámara gigante de George R. Lawrence
El portaplacas fue equipado con una persiana enrollable hecha de 7,4 metros cuadrados de madera de fresno, forrada por tres capas de material opaco para cubrir la superficie sensible a la luz de la placa antes de la exposición. Se deslizaba arriba y abajo con rodillos de bola situados cada 5 centímetros. Estos reducían la fricción hasta tal punto que hasta un chico de 14 años podía usarla.

Las lentes de gran angular y telefotografía fueron construidas con un diseño del alemán Carl Zeiis, siendo las lentes fotográficas más grandes construidas. El gran angular tenía una distancia focal de 1,67 metros y la distancia focal de la telefotografía era de 3 metros.

Las placas fotográficas fueron fabricadas por Cramer Company en San Luis, quien también manufacturaba el papel sensibilizado que se usaba para contactar la impresión de la placa negativa. Cubrir las placas con la emulsión sensible a la luz implicaba colocarlas sobre una gran losa de mármol con hojas de hielo bajo ella para enfriar rápidamente la emulsión mientras se aplicaba. El coste de las 12 placas eran $1800.

El diseño y construcción costó $5000 y tardó ocho meses en terminarse (Según esta web para calcular la inflacción, equivalen a más de 121000 dólares actuales). El portaplacas pesaba 635 kilogramos y necesitaba 15 hombres para usarla. La cámara estaba hecha en secciones, como las versiones más pequeñas y convencionales; plegar los fuelles de los 6 metros a los 90 centímetros, reducía su tamaño. Aún así, eran necesarios al menos media docena de hombres para cargarlo en un carro tirado por caballos que lo llevaba a la Estación Chicago y Alton. Allí, se transferían a un vagón plataforma, tirado por una de las locomotoras de la compañía. Quince hombres, muchos en trajes, collares almidonados y gorros, se subieron y llegaron a Brighton Park, a 9,65 kilómetros de Chicago, donde la cámara se montó a 400 metros de la vía para fotografiar al tren.

Fotografía del tren de la compañía ferrroviaria de Chicago y Alton
Hicieron falta la menos seis hombres para manipular los fuelles y enfocar la lente en la pantalla trasera, y cuatro hombres para cargar con la enorme placa fotográfica y situarla en el soporte trasero de la cámara. Pero antes de hacer la exposición, debía comprobarse que no había polvo o tierra acumulada durante el viaje. Para ello, se abría la placa delantera y entraba dentro un hombre. Se cerraba la puerta y se colocaba un filtro rojo sobre la lente, pudiendo levantarse la persiana con seguridad para que pudiera ver y limpiar la suciedad. Cuando terminaba, se bajaba la persiana, se removía el filtro de la lente y se abría el panel delantero para que saliera.

Se colocaba una tapa sobre la lente y se subía de nuevo la persiana para exponer la superficie sensible de la placa a la lente tapaba. En un soleado día de primavera de 1900, Lawrence hizo la exposición quitando la tapa de la lente durante dos minutos y medio y luego volviéndola a colocar. Se bajaba la persiana y se quitaba el portaplacas. Transportada a un cuarto oscuro, se revelaba la capa y se hacían tres impresiones de contacto de ella. El proceso necesitaba de 38 litros de químicos.

Las impresiones se enviaron a la Exposición de París de 1900, donde inicialmente se consideraron falsas. El cónsul general francés fue enviado de Nueva York a Chicago para inspeccionar la cámara. Cuando la vio, se convenció de la autenticidad de la fotografía. Como resultado, los oficiales de la Exposición Francesa galardonaron a George R. Lawrence, usuario de la mayor cámara y fotógrafo de la mayor imagen del mundo, el Gran Premio del Mundo por la Excelencia Fotográfica.

Las imágenes de la construcción y transporte del Mammoth son del panfleto The Largest Photograph in the World of the Handsomest Train in the World (La mayor fotografía del mundo y el tren más espléndido del mundo).

Fuentes: Photo techniqueHistoric cameraLa mirada del mamut

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